(Fuente: BDS de 14 de noviembre de 2007)
La temprana edad de jubilación dentro de
Este barómetro ofrece una visión general de los riesgos a los que se enfrentan los distintos sistemas, centrándose en las implicaciones y cambios que éstos puedan suponer para la economía, los trabajadores y los ciudadanos de cada país. Detalla el trabajo de la consultora que, aunque los riesgos y problemas son variados y complejos, un aspecto común al que se enfrentan todos los sistemas de pensiones es el del envejecimiento de la población. En este sentido, los países parecen haber abordado esta cuestión y se observa un incremento de la edad media de jubilación en Europa, que ha pasado en el último año de
Por otra parte, el informe hace hincapié en la tendencia en la mayoría de países a la reducción de las aportaciones estatales. Así, entre 2006 y 2007 la participación media de los trabajadores en planes privados de pensiones ha pasado del 40,2% al 41,9%. Aon Consulting estima que esta tendencia continuará en el futuro a medida que vayan popularizándose nuevas formas de regulación y control de estas aportaciones.
El sistema español, en una mejor posición que la media, aunque requiere de reformas para su sostenibilidad
Los resultados del Barómetro se recogen en un ranking de países en función de su situación en cada una de las variables analizadas (datos demográficos, sistema público, fondos privados, adecuación y sostenibilidad). Los países mejor posicionados son aquéllos en los que la mayor parte de la población con edades situadas entre los 55 y los 64 años está contribuyendo activamente a la economía del país y en los que el volumen del sector privado de pensiones es mayor.
Encabeza esta clasificación Dinamarca y ocupa el último lugar Italia, mientras que España se coloca de nuevo en el octavo puesto, con una destacada posición tanto en la adecuación del sistema público de pensiones como en el privado.
El informe detalla que, en principio, no se identifican en nuestro país especiales puntos de tensión en lo relativo a los cuatro parámetros analizados, aunque matiza que, al tratarse de un análisis comparativo, y pese al buen resultado obtenido, no se puede asegurar que España vaya a disfrutar de una situación de estabilidad y viabilidad del sistema actual a largo plazo. Nuestro país, por tanto, se encuentra en una situación más favorable que la media de nuestro entorno, aunque parece claro que el sistema de pensiones español requiere de ciertas medidas que permitan hacerlo más sostenible en el tiempo.
En palabras de Jorge García-Perrote, director de Aon Consulting en España, "el reto al que se enfrenta el sistema público de pensiones español es cómo sortear la presión que sobre el mismo ejerce la evolución demográfica a la que se está viendo expuesto y que crecerá en los próximos años, derivada tanto de la reducción drástica del índice de natalidad de la población española de las últimas décadas como del incremento de la esperanza de vida de los españoles".