(Fuente: Boletines RBI – INESE de 26 de febrero de 2008) Científicos de Estados Unidos han encontrado una nueva pieza del puzzle nutrición y cáncer al descubrir cómo una dieta baja en calorías previene la formación de tumores causados por factores externos. El estudio, que se publica en la revista 'Proceedings' indica que el efecto protector se debe a la activación de un factor de prescripción Nrf2 que previene el estrés oxidativo. Los investigadores comprobaron en animales que una reducción de un 40% en las calorías de la dieta alargaba un 30% la vida, además de prevenir las enfermedades asociadas al envejecimiento y el desarrollo de tumores provocados por factores ambientales. La investigación indica que la disminución de calorías debe ser a base de reducir el contenido de azúcares en la dieta, manteniendo invariables el resto de nutrientes: grasas, proteínas, vitaminas. La clave es que, según los expertos, así se activa el factor Nrf2 que reduce los efectos que provocan los radicales libres.