(Fuente: Boletín BSS Nº 354 18 de noviembre de 2008)
Científicos del Hospital Universitario de Munich (Alemania) han hecho posible crear válvulas cardiacas para niños con cardiopatías congénitas a partir de células madre procedentes de sangre de su propio cordón umbilical. Los niños con un defecto de nacimiento en las válvulas cardiacas, que no eran candidatos a la cirugía, recibían una de repuesto, bien de origen animal, procedente de un cadáver humano o de algún material artificial. El problema es que ninguna de éstas crecían a la par que el niño, lo cual obligaba a pasar por el quirófano un par de veces más para ir reemplazándolas por otras nuevas.
Los investigadores alemanes han repoblado, con un tipo de células del cordón umbilical, las denominadas CD133+, ocho estructuras realizadas con material biodegradable. A través de análisis bioquímicos, los científicos comprobaron que las células no sólo habían sobrevivido y se habían diseminado a través de los poros de la superficie, creando una capa de tejido, sino que además habían sido capaces de crear sustancias esenciales de matriz extracelular, que es el ecosistema en que viven las células que forman un tejido. Comparándolas con las válvulas de tejido humano, las creadas en laboratorio tenían hasta un 77,9% de colágeno, hasta un 85% de glicosaminoglicano y un 67% de elastina.